Es interesante ese dilema, en que cada día es más vigente ese debate reflexivo: –¿Tenemos una, o más de una inteligencia?; -¿Qué es lo que nos define como inteligentes?; -¿Se realiza un análisis completo y definitorio de la inteligencia mediante los tests tradicionales de inteligencia?

A principios del siglo XX se investiga la inteligencia de forma científica a través de varios tests, con la finalidad de medir objetivamente la inteligencia. El psicólogo francés Alfred Binet elaboró el primer test que calculaba un resultado promedio y le asignaba el CI (cociente intelectual) correspondiente a 100 –CI estándar o normal-. Según ese autor los niños que superaban 110 a 200 presentaban una inteligencia superior, mientras que los niños que no superaban la puntuación de 90 eran susceptibles de algún tipo de discapacidad en el aprendizaje, y catalogados como “poco inteligentes”. Esa clasificación de la Inteligencia basándose sólo en una puntuación final, condujo (especialmente al principio, a una polémica de “catalogar” a los niños sólo por su inteligencia y clase social). Precisamente Binet lo que pretendía inicialmente es todo lo contrario: que los niños de clase social pobre accediesen a la educación y para ello, podía facilitar observar su capacidad de inteligencia. De esa forma ayudarlos a liberarse de esta etiqueta y que puedan acceder desde un principio a la escuela: “al derecho de aprender y de estudiar”. A partir de la década de 1970, algunos autores empiezan a plantearse que probablemente “la Inteligencia no es una”, y que es posible que la persona presente varias habilidades/capacidades que combinadas de forma armónica, resulte adoptar varias inteligencias.

“Es decir, una persona inteligente no sólo es aquella que es “un as con los números”, o bien que “tiene memoria fotográfica”, o también que se le dé mejor las habilidades espaciales que las verbales, o al revés…”.

“Desde mi experiencia con varios años de psicoterapia, una persona que realmente es inteligente trasciende mucho más las habilidades concretas citadas anteriormente, sino que además de esas posibles capacidades, suele ser una persona que sabe reaccionar de forma inteligente ante cualquier situación real y de resolución de problemas. Lo que ahora se entiende como “Inteligencia Emocional” en sus varias facetas”.

“Actualmente se entiende por “persona inteligente”, no sólo la que manifiesta habilidades verbales, numéricas o espaciales, sino también habilidades sociales e interactivas, empáticas y asertivas: -de saber estar y ser ella misma en el momento presente, y actuar de forma inteligente, adaptativa y reactiva a cualquier estímulo y problema que aparezca en los diferentes ámbitos de la vida de la persona”.

Y siguiendo esta misma línea, varios autores a lo largo de los años se han puesto de acuerdo que una de las personas que representa ser un genio, y que ha manifestado varias inteligencias a un nivel óptimo es Leonardo Da Vinci. Y no sólo debido a que las tenía, sino también porqué las sabía utilizar de forma excelente y brillante, cada una de ellas las exprimía a su máximo potencial. Y todavía es más sorprendente ya que provenía de una familia muy humilde, no teniendo acceso a una educación básica. Su propio potencial autodidacta le facilitó muchísimo aplicar todas esas inteligencias y cómo él mismo decía, firmaba sus propias obras como: “Leonardo, el discípulo de la experiencia”. Es entonces cuando él mismo, no sólo las desarrollaba de forma correcta sino que también las utilizaba todas con  una elevada capacidad de “Inteligencia Emocional”, porque precisamente conocía cómo combinarlas entre ellas, y de forma correcta en función del contexto y los objetivos concretos a desarrollar.

Posteriormente y hasta la actualidad, hay varios autores que proponen el estudio y análisis de varias inteligencias, entre otros: Howard Gardner, el profesor Robert Ornstein y Tony Buzan (“Usted es más inteligente de lo que cree”, 2004, Ed. Urano).

Este último autor con este libro explica a través de varios años de investigación “el cómo” potenciar las diferentes inteligencias. Realizó un resumen de las inteligencias que nos propone Buzan (2004) y sus características concretas más relevantes. De esa manera seguro que ya podéis intuir cada uno de vosotros/as cuáles creéis tener más desarrolladas. Según ese autor cada persona posee 10 inteligencias (más o menos aplicadas…), clasificándolas en tres grandes grupos: 1.-Inteligencias Creativas y Emocionales; 2.-Inteligencias Corporales; 3.-Inteligencias Tradicionales. De las primeras (Creativas y Emocionales), las configura en 4 tipos diferentes:- Inteligencia Creativa; I. Personal; I. Social e I. Espiritual. De las segundas (Corporales) las dividió en: -I. Física; -I. Sensual;-I. Sexual. Y por último, las terceras inteligencias (Tradicionales: las que se obtiene a través de un índice numérico), las dividió en:- I. Numérica; -I. Verbal; -I. Espacial.

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